!!Menuda rabieta!!

¿Por qué llega un momento en que parece que vuestros hijos lo único que quieren es llevaros la contraria, salirse siempre con la suya y llevaros al límite de vuestra paciencia? Pues lo parece porque en cierta manera  es así. No es de una manera intencionada ni premeditada, por supuesto,  pero si que es el resultado de las emociones que sienten y no controlan así como, y para tranquilidad de la mayoría de los padres, de etapas que forman parte de un desarrollo normal (pueden aparecer desde los 18 meses y alargarse hasta los 4 años).

 ¿Y cual es el mejor arma para manejar y combatir estas rabietas? La paciencia acompañada empatía que nos ayudará a entenderlos mejor.

La mayoría de los padres tenéis un día a día complicado, por ello vuestra paciencia es puesta a prueba en estas situaciones. Hay días que el agotamiento físico y mental os pone muy difícil enfrentaros a una pataleta.  Una vez más, desde Tris Tras queremos intentar ayudaros dándoos unas pautas que esperamos os puedan servir en la educación de vuestros hijos.

¿Qué es lo que desencadena la rabieta? La situación más habitual suele venir provocada por la frustración que sienten los niños ante una negativa (papá, mamá, abuelos, maestras…) cuando quieren algo.

La frustración forma parte de nuestra vida por eso es importante que los niños aprendan a reconocerla y a manejarla. Provocarles esta frustración es lo que hace que se nos parta el corazón. Cuando esto sea así, pensad una cosa que os puede ayudar, pensad que estáis educando a vuestros hijos. Si les consentimos no les ayudamos a crecer sino que simplemente les estaríamos poniendo las cosas muy fáciles lo que hace que no busquen sus propias soluciones y de verdad que no les hacemos ningún favor.

¿Cómo actuar ante una rabieta? Lo primero que tenéis que hacer es valorar objetivamente la petición de vuestro hijo, saber si queréis y podéis acceder o no por el motivo que sea (consideráis que no es adecuado para ellos, es peligroso, no es el momento…). Si el resultado es NO, importante no ceder ni cambiar de opinión porque…

” Lleva un rato llorando desconsoladamente o pataleando y ya no aguantáis más, o porque os sentís los peores padres del mundo por haberle disgustado y mira como se ha puesto… si total, por un día no pasa nada”…

Sabed que si cedéis ante una rabieta lo que les estáis diciendo es:

“Hasta que no llores y patalees al límite de tus fuerzas no vas a tener lo que quieras… así que siempre que quieras algo y te diga que no, hazlo así que terminaré cediendo”.

Lejos de conseguir que esta conducta no se vuelva a repetir lo que se está haciendo es reforzarla para que se haga fuerte y se convierta en un modo habitual de conseguir las cosas.

Cuando un niño está en plena explosión emocional de enfado, es muy difícil que escuche nada de lo que le estamos diciendo por lo que es recomendable que le dejéis espacio y tiempo para que vaya bajando la intensidad (decidle que cuando esté más tranquilo le atenderéis). En el momento que sea posible, habléis con él de lo que ha pasado, les tendréis que ayudar a entender lo que ha sentido y que vea que vosotros lo entendéis (con los niños más mayores podréis hablar más con los más pequeños tratan de usar frases cortas y claras). Los besos, los abrazos y los te quieros forman parte importante del final de una rabieta así como el cariño debe formar parte de todo el proceso.

Para frustrar y educar no hace falta enfadarse ni gritar, una rabieta es una situación muy desagradable para hijos y padres. Si reprochamos, gritamos, entramos en cólera porque nos ponemos nerviosos y no sabemos como cortar esta situación estamos consiguiendo que esa situación se alargue en tiempo porque va a ser muy difícil para el niño llegar a calmarse. Tened siempre en cuenta que lo único que pueden hacer los niños es quejarse y que su lenguaje todavía está en desarrollo por lo que no tienen las palabras para decir lo que sienten.

El fin de todo esto es enseñar a vuestros hijos y este aprendizaje, como la mayoría, requiere su tiempo, para ver su fruto habréis tenido que pelear con muchas y muchas rabietas. Paciencia y ánimo que seguro que lo haréis muy bien.

Escuela Infantil Tris Tras

Pozuelo de Alarcón

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