Conducta inadecuada

Como ya sabéis, los niños están en continuo aprendizaje, por tanto gran parte de su conducta  es fruto de este aprendizaje. Es por esto por lo que el entorno de un niño es tan importante porque tanto lo adecuado como lo menos adecuado lo reciben de ahí.

Son tres los mecanismos fundamentales por los que aprenden los niños:

–          Por imitación de comportamientos que observan en los demás.

–          Por los premios o castigos (refuerzos) que obtienen como consecuencia de su conducta.

–          Por experiencias anteriores que hacen que ante situaciones similares respondan de la misma forma.

Considerar que una conducta de un niño es inadecuada, supone que vemos que esa conducta no es la que debería ser, es por tanto una conducta que se aleja de lo que está socialmente aceptado, o de lo que a nosotros nos gustaría que fuera y que además se presenta con una frecuencia y una intensidad que llaman la atención.

Vivimos en sociedad lo que significa que existen normas, algunas muy explícitas y otras tácitas que nos facilitan la convivencia y que los niños van aprendiendo de manera natural, por medio de los mecanismos que anteriormente hemos citado. Estas normas nos permiten relacionarnos y adaptarnos al entorno en el que vivimos.

Cuando ya aparece alguna conducta inadecuada debemos preguntarnos por qué y qué es lo que hace que se siga produciendo. La respuesta a estas dos preguntas nos dará las pistas para pensar en  lo que podemos hacer para tratar de que desaparezcan. Nosotros os recomendamos que para lograr que una conducta desaparezca es necesario,  además de tiempo y paciencia, que exista una consecuencia lógica a ese comportamiento. ¿Qué significa esto? Muchos sabemos que lo habitual, o al menos si miramos algunas décadas hacia atrás, era que el buen comportamiento de los pequeños fuese premiado (chuches, regalos…) mientras que el mal comportamiento era castigado (riñas, chantaje emocional, incluso algún azote) pero esta dualidad no es del todo lo más adecuado. En su lugar os proponemos que, como opción al premio recurráis al refuerzo positivo (valorar sus logros no mediante premios materiales sino por el reconocimiento social de lo que hace bien, sin exageraciones tampoco) y en lugar de un castigo, que en el niño provocan miedo y ansiedad sin lograr además un cambio en la conducta duradero y profundo, optéis por las consecuencias lógicas las cuales, para que funcionen, debe reunir  las siguientes características:

–          Tiene que tener relación y sentido con la conducta inadecuada, es decir si está jugando con algo dándole patadas y lo rompe la consecuencia lógica no debería ser “te quedas sin el cuento de la noche” sino que “has roto el juguete, ya no puedes seguir jugando con el” y además no le damos otro.

–          Debe ser conocida por el niño con anterioridad. Siguiendo con el ejemplo anterior, si tenéis identificada la conducta inadecuada que sería en este caso, jugar dando patadas a los juguetes hasta romperlos, antes de empezar a jugar hablareis con él y le explicareis que jugamos tranquilos y sin dar patadas a las cosas porque sino se rompen y nos quedamos sin poder jugar con ellas, entonces si das patadas a un juguete y lo rompes ya no podrás jugar más.

–          No será algo que tú impones sino que será la consecuencia a su comportamiento. (Si no te lavas las manos no puedes comer” “si no te pones el abrigo no puedes salir a la calle”).

–          Funciona mucho mejor un tono neutro y calmado. El enfado puede incluso convertirse en un reforzador de la conducta inadecuada, están recibiendo toda nuestra atención y puede que “portarse mal” sea la manera de obtenerla.

Estas son características y pautas generales, ya sabéis que en educación entra en juego la individualidad y peculiaridades de cada niño. Pero aún así creemos que poniendo en práctica estas ideas podéis lograr cambios muy positivos para vuestros hijos y estamos seguros que lo haréis fenomenal. Recordad que todos los cambios que queremos generar en la conducta de un niño, requieren paciencia y tiempo. No obstante ya sabéis que en Tris Tras estamos a vuestra disposición para ayudaros en todo aquello que necesitéis.

Escuela Infantil Tris Tras

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